Todas las criaturas de este mundo sensible llevan al Dios Eterno el espíritu del que contempla y degusta, por cuanto son sombras, resonancias y pintura de aquel primer Principio, poderosísimo, sapientísimo y óptimo, de aquel origen, luz y plenitud eterna y de aquel arte eficiente, ejemplar y ordenador; son no solamente vestigios, simulacros y espectáculos puestos ante nosotros para cointuir a Dios, sino también signos (II, 11). Luego, el que con tantos esplendores de las cosas creadas no se ilustra, está ciego: el que con tantos clamores no se despierta, está sordo; el que por todos estos efectos no alaba a Dios, ese está mudo; el que con tantos indicios no advierte el primer Principio, ese tal es necio. Abre, pues, los ojos, acerca los oídos espirituales, despliega los labios y aplica tu corazón para en todas las cosas ver, oír, alabar, amar y reverenciar, ensalzar y honrar a tu Dios, no sea que todo el mundo se levante contra ti. Pues a causa de esto todo el mundo peleará contra los insensatos siendo, en cambio, motivo de gloria para los sensatos, que pueden decir con el Profeta: Me has recreado, oh Señor, con tus obras, y al contemplar las obras de tus manos salto de alegría. Oh Señor, cuán grandes son tus obras. Señor, todo lo has hecho sabiamente, llena está la tierra de riquezas (I, 15). Las perfecciones invisibles de Dios, desde la creación del mundo, se han hecho intelectualmente visibles por las criaturas de este mundo; tanto, que son inexcusables (Rom 1, 20) los que no quieren considerarlas, ni conocer, ni bendecir, ni amar a Dios en todas ellas siendo así que no quieren trasladarse de las tinieblas a la admirable luz divina (II, 13).
San Buenaventura, Itinerario del alma a Dios.
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El Santo Sepulcro: Una tumba vacía... llena de la presencia de Cristo |
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Prohíben rezar por los difuntos “Las puertas de la capilla permanecen cerradas durante las horas de atención del cementerio; la cruz y la Biblia fueron removidas y las campanas, que tocaban al menos dos veces al día, no funcionan más... |
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Un cuadro visto como documento social de una época El personaje principal de este cuadro que se conserva en el Museo de Versalles es el rey Luis XVI, mucho antes de que estallara la Revolución de 1789. El artista Nicolas André Monsiau lo retrata en una sesión con el conde de La Pérouse, un importante navegante y explorador francés, Jean François de Galaup (1741-1788), oficial de la marina, a quien el rey confió la misión de emprender grandes viajes de descubrimiento científico alrededor del mundo... |
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El médico y los dos enfermos Ved, hermanos, cómo, en beneficio de la salud temporal, se suplica al médico; cómo, si alguien enferma hasta perder la esperanza de continuar en vida…... |
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El sentimiento de la naturaleza y el alpinismo En verdad que en estos contactos con la naturaleza sentimos la cercanía de Dios y contemplamos sus maravillas, nuestra mente se capacita más para lo bello y lo bueno, cobra fuerza y dignidad y prevé sus altos destinos... |
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