Estimados amigos: El culto a los antepasados ha sido desde tiempos inmemoriales una de las características de nuestra religiosidad. En el siglo XVI, con la llegada de los primeros evangelizadores, hubo que corregir muchos excesos. Pero con la sólida implantación de la fe católica, la veneración a los fieles difuntos alcanzó su plenitud. Son incontables, por ejemplo, las cofradías que se establecieron durante el Virreinato del Perú con ese fin. La costumbre de encargar misas en sufragio de las almas de los fallecidos se ha mantenido con fuerza a lo largo de los siglos. Perduran los responsos y las visitas a los cementerios, a pesar del crecimiento desmedido de nuestras urbes, particularmente durante el feriado del 1º de noviembre, festividad de Todos los Santos. En cuanto a las exequias y los lutos, las formas han variado con los años. Ya no se entierra en las criptas de los templos como antaño, cada vez menos en los nichos agrupados en cuarteles de los cementerios modernos y se van generalizando los camposantos jardines de estilo norteamericano. A causa de la dictadura de la moda se van abandonando asimismo los rigores del luto, menos negro y periodos cada vez más cortos. Las viudas ya no lo llevan hasta su muerte y como mucho hasta la misa de año. El cuerpo sin vida del difunto es arreglado en una funeraria, pero ya no se le vela en su hogar sino en un velatorio. Los carros mortuorios han cambiado… ya no hay caballos ni carruajes, ni una limusina negra. Existe una indudable tendencia a lo festivo, difícil de comprender. Y en todos estos vaivenes de la muerte ha irrumpido la cremación, de la que tanto se ha abusado, al punto de mover a la Congregación para la Doctrina de la Fe a publicar una Instrucción al respecto, Ad resurgendum cum Christo. Precisamente estampamos aquí el artículo “Cremación: indicio de la actual descristianización”, que atrapará el interés y servirá de segura orientación a nuestros lectores. En Jesús y María, El Director
|
Conmemoración de los Fieles Difuntos Gradual descristianización de las costumbres |
|
Nadie puede servir a dos señores Quienes buscan servir a dos señores son mucho más peligrosos y más funestos que los enemigos declarados, no sólo porque los secundan en sus esfuerzos, sino también; porque toman una apariencia de integridad y de doctrina irreprochable... |
|
Concordancias entre los secretos de La Salette, de Fátima y la devoción a la Divina Misericordia Tanto en las apariciones de La Salette (1846) como en Fátima (1917), y en las revelaciones a santa Faustina Kowalska (1931-38), destaca en primer lugar la denuncia del deplorable estado moral del mundo, en el ámbito civil y eclesiástico... |
|
¿Puede la Iglesia Católica aceptar a sacerdotes casados? En una reunión, el diácono de nuestra parroquia dijo que dentro de pocos años la Iglesia aceptará sacerdotes casados. Confieso que quedé muy confundido y quisiera conocer su calificada opinión... |
|
¿Pueden comulgar los divorciados vueltos a casar civilmente? En una reciente conversación con personas de mi grupo de oración, manifesté mi extrañeza de que en la parroquia vecina estuviese siendo dada la comunión a matrimonios divorciados vueltos a casar por lo civil... |
|
Concilio Vaticano II y Colegialidad Como decía el antiguo Catecismo, la Iglesia “es la sociedad o congregación de todos los bautizados que, viviendo en la tierra, profesan la misma fe y ley de Cristo, participan en los mismos sacramentos y obedecen a los legítimos pastores, principalmente al Romano Pontífice”... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino