Comenzamos un nuevo año, y al mismo tiempo una nueva década de nuestra revista, que mes a mes lleva a los hogares peruanos cultura e información católica de primera calidad. Diez años de esfuerzo, dedicación y sostenido crecimiento que ponemos a los pies de la Santísima Virgen, que desde lo alto de los cielos sabemos que nos sonríe, y cuya gracia es la que nutre y da fecundidad a nuestro apostolado. La vida de Santa Paula Romana (347-404), que nuestro asiduo colaborador Plinio María Solimeo nos brinda para la sección Vida de Santos, es la de una admirable joven viuda dedicada a la vida intelectual. Bajo la orientación de San Jerónimo, auxilió a éste en la monumental empresa de la traducción de las Sagradas Escrituras al latín, conocida como la Vulgata. Como Tema del Mes, presentamos en esta ocasión un interesantísimo artículo de Nelson Ribeiro Fragelli sobre la «Belle Époque», un período brillante de la historia contemporánea, ya desaparecido pero cuyo prestigio aún sobrevive. Transcurrido entre la caída de Napoleón III (1870) y el estallido de la Primera Guerra Mundial (1914), es un claro ejemplo de lo que Plinio Corrêa de Oliveira designa como «los aparentes intersticios de la Revolución»: períodos de calma acentuada, meras metamorfosis de la Revolución anticristiana, que han sido en general de fermentación revolucionaria sorda y profunda. Les deseo a todos ustedes una grata y provechosa lectura. En Jesús y María, El Director
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Santa Paula Romana, digna discípula de San Jerónimo |
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El peor enemigo es el que oculta la verdad En medio de nosotros se han infiltrado hombres ateos que … han hecho lo posible para arrancar el nombre de Dios de vuestras almas y haceros felices, dicen, incluso sin Dios. Pero yo, mis queridísimos fieles, en la inminencia de abandonar este mundo debo deciros, a propósito de toda tentativa de este género, lo que decía el profeta Isaías... |
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¿Ante una blasfemia clamorosa es lícito maldecir? En el mundo de hoy, el católico es testigo (y, a veces, víctima directa) de ofensas a Dios que nos indignan y nos llevan a desear que Dios castigue aún en esta tierra a los responsables por esas infamias (incluso como medio de intentar salvarlos del infierno)... |
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¿Cómo nuestras oraciones pueden interceder por los difuntos? ¿Cómo pueden la oración y la misa por los difuntos conducirlos a la salvación, si cada uno es responsable por su propia salvación? ¿Por qué la Virgen y San José no pusieron el nombre de Enmanuel a Jesucristo conforme estaba escrito en las profecías, según el Nuevo Testamento? ¿A qué se refería Jesucristo al decirle a Pedro que lo llevarían a lugares adonde él no quisiera ir?... |
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Grandezas y glorias de San José En una aparición a santa Margarita de Cortona (1247-1297), Nuestro Señor le recomendó: “Manifestad cada día, con un tributo de alabanza, vuestra respetuosa devoción a la bienaventurada Virgen María y a San José, mi padre nutricio”... |
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¿Jesucristo podría haber tenido una vida humana? Tengo amigos que no comprenden cómo Jesucristo, siendo Dios, podía tener una vida verdaderamente humana, y por eso yo quisiera saber cómo eran la Persona y la vida humana de Nuestro Señor Jesucristo. En otros términos, cómo era posible que Nuestro Señor sintiera dolores físicos o aflicciones morales, si al mismo tiempo, siendo Dios, vivía en la absoluta felicidad de la Santísima Trinidad. Y también si, por ejemplo, Él podía contraer alguna enfermedad, resfriarse, etc... |
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