Como Dios nos hizo grandes y quiso que dominásemos la creación entera, sigue halagándonos la más vieja de las tentaciones: ser como Dios (Gén. 3, 5). – “Hijita, lleva este encargo a la Sra. Fulana. Mira: ella te querrá regalar unos céntimos. No se los recibas, mi amor”. Así inculca la mamá pudiente a su niñita la idea de independencia y autonomía. Y llevados de ese afán de autosuficiencia, quisiéramos no necesitar de nadie, ni tener que agradecer nada a otros. Ni siquiera a Dios. En este sentido todos estamos contagiados de ateísmo. Desearíamos ser autónomos e independientes incluso frente a Dios. Y nos duele tener que recurrir a Él. Sobre todo, nos molesta que su auxilio y su perdón sean gratuitos. Y no hay más remedio que reconocer nuestra indigencia, nuestra condición de mendigos de Dios. Y aceptar su gracia. Cristo es la vid; nosotros, los sarmientos. Sólo unidos a Él, percibiendo su savia, daremos frutos. Desgajados de Él, nada rendiremos (Jn. 15, 5-6). P. Marino Purroy O.C.D., Utilidades del pecado, PP. Carmelitas, Santiago de Chile, 1983, p. 6-7.
|
Resurrexit! Sicut dixit, alleluia |
|
¡Católicos, despierten! La persecución religiosa ya constituye la mayor catástrofe del siglo XXI... |
|
Heroica resistencia contra la herejía luterana En muchas partes del mundo, el clero “progresista” ha incentivado una convivencia ecuménica entre católicos y luteranos. En Alemania, país que fue cuna de la herejía protestante, algunos obispos llegan hoy al extremo de abogar por ¡la distribución de la Sagrada Comunión a luteranos!... |
|
Cristo nació de Mujer o escuchemos tampoco a los que dicen que nuestro Señor tuvo un cuerpo semejante a la paloma que vio Juan Bautista descender del cielo y posarse sobre Jesús como símbolo del Espíritu Santo. Así, pretenden hacer creer que el Hijo de Dios no nació de mujer... |
|
Omisiones de hoy, dedicaciones heroicas de ayer En su historia dos veces milenaria, la Santa Iglesia Católica ha tenido que hacer frente a innumerables catástrofes y calamidades públicas... |
|
¿Qué eres Dios mío? ¿Qué eres, pues, Dios mío? ¿Qué eres, vuelvo a preguntarte, sino el Señor Dios? Porque, ¿quién es Dios fuera del Señor, quién es Roca fuera de nuestro Dios?... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino