Como Dios nos hizo grandes y quiso que dominásemos la creación entera, sigue halagándonos la más vieja de las tentaciones: ser como Dios (Gén. 3, 5). – “Hijita, lleva este encargo a la Sra. Fulana. Mira: ella te querrá regalar unos céntimos. No se los recibas, mi amor”. Así inculca la mamá pudiente a su niñita la idea de independencia y autonomía. Y llevados de ese afán de autosuficiencia, quisiéramos no necesitar de nadie, ni tener que agradecer nada a otros. Ni siquiera a Dios. En este sentido todos estamos contagiados de ateísmo. Desearíamos ser autónomos e independientes incluso frente a Dios. Y nos duele tener que recurrir a Él. Sobre todo, nos molesta que su auxilio y su perdón sean gratuitos. Y no hay más remedio que reconocer nuestra indigencia, nuestra condición de mendigos de Dios. Y aceptar su gracia. Cristo es la vid; nosotros, los sarmientos. Sólo unidos a Él, percibiendo su savia, daremos frutos. Desgajados de Él, nada rendiremos (Jn. 15, 5-6). P. Marino Purroy O.C.D., Utilidades del pecado, PP. Carmelitas, Santiago de Chile, 1983, p. 6-7.
|
Resurrexit! Sicut dixit, alleluia |
|
El cupolone de la basílica de San Pedro El cupolone es la cúpula principal de la basílica de San Pedro en Roma, sobre la cual figura una especie de mirador, y en lo alto una esfera dorada sobre la cual hay una cruz... |
|
La doctrina católica sobre el deporte femenino Lucha constante contra la permisividad de las costumbres... |
|
San Miguel Febres Cordero Muñoz Convocados por el gran presidente católico Gabriel García Moreno, los Hermanos de las Escuelas Cristianas, o de La Salle, llegaron al Ecuador en 1863... |
|
Una alabanza perfecta Santana de Parnaíba, a 40 kilómetros de São Paulo, Brasil, es conocida como la “cuna de los bandeirantes”, porque de allí partían estos célebres exploradores rumbo “al interior”, a la selva agreste y desconocida... |
|
¿Cómo se desencadenará el castigo previsto en Fátima? La primera consideración a hacer es que debemos colocar la gloria de Dios por encima de todas las cosas. El instinto de conservación, que el propio Dios colocó en nosotros, nos lleva a querer salvar la propia vida... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino