|
Actitud servil hacia los jefes de los hijos de las tinieblas Plinio Corrêa de Oliveira
Los dos personajes de la ilustración están confabulando, están tramando un complot. El mayor de ellos es un fariseo experimentado, con aire sacerdotal, que discretamente recomienda a Judas Iscariote actuar de determinada manera, indicándole los detalles de la siniestra acción. Y Judas, inimaginablemente cruel y sin escrúpulos, escucha las instrucciones con un aire respetuoso, para ejecutarlas con exactitud. Es el tono que todo hijo de la luz —aunque haya dejado de serlo— adopta hacia los jefes de los hijos de las tinieblas, cuando ese hijo de la luz no corresponde a la gracia. Sin saber de qué conversan, casi se tiene la impresión de escuchar el murmullo y sus voces: “Mira, no dejes de hacer tal cosa”. “Haz tal otra cosa”, etc. Judas, por supuesto, ya tiene en manos la bolsa con las treinta monedas de plata: está recibiendo las últimas recomendaciones, junto con el dinero de la traición. Se puede observar la figura del diablo detrás de Judas, como que moviéndolo a consumar su tenebroso plan.
|
La Semana Santa Cómo practicar la visita a los Monumentos |
|
Cristianismo y sabores Cuando Plinio Corrêa de Oliveira narraba los acontecimientos que tuvieron lugar en São Paulo a principios del siglo pasado —era el tiempo de su infancia—, nos llamaban especialmente la atención los hábitos sociales de aquella época... |
|
Verdadera Historia Un negro de Guinea, ajeno de toda instrucción en el arte de pintar, dirigida su mano de superior impulso, en el enlucido de polvo y estiércol de una antigua pared, pintó la soberana imagen de Cristo crucificado, y las de su Santa Madre dolorosa, y penitente Magdalena arrodillada al pie de la cruz. Cuanto aquella salió excelente y acabada en los primores del arte, tanto más carecían las otras de esa perfección. La pared que sirvió de tabla a la pintura, era de los corrales de la casa huerta de Diego Teves Manrique, confinante con la cofradía de negros angolas y otras castas, que había en el valle llamado vulgarmente Pachacamilla, cerca de la puerta occidental por donde se sale al camino del Callao... |
|
Malas palabras: vulgaridad y pecado En la cultura popular, hoy en día, decir malas palabras o utilizar un lenguaje soez es algo extremadamente común, pues la vulgaridad se ha convertido en algo habitual... |
|
Reflexiones sobre el pavo real Mirando un par de pavos reales, pensé lo siguiente: estas aves, tan superiores al hombre por algún aspecto, pero tan inferiores por todos los demás, sugieren que hagamos esta comparación... |
|
Santa Melania la Joven Ante la amenaza que pendía sobre Roma a partir del año 408, con los bárbaros en el horizonte, muchas familias ilustres comenzaron a abandonar la Ciudad Eterna y buscar refugio en las provincias... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino