Palabras del Director Enero de 2023 – Año XXII

Estimados amigos:

En el umbral de este nuevo año, cargado de aprensiones y de esperanzas, con la mirada puesta en nuestra Madre del Cielo, la Virgen de Fátima —que se dignó bajar a la tierra para proclamar el triunfo de su Inmaculado Corazón—, permítanme amables lectores ceder la pluma a san Bernardo de Claraval:

“Vivimos, hermanos, en la esperanza y no nos desanimamos en la prueba presente, pues vivimos a la espera de los gozos indefectibles. Y esta nuestra espera no es vana ni incierta, apoyada como está en las promesas de la eterna verdad. Además, la comprobación de los dones presentes afianza la espera de los futuros, y la eficacia de la gracia presente hace en alto grado creíble la felicidad de la gloria prometida, que indudablemente ha de seguirle. En efecto, el Señor de los ejércitos, Él es el Rey de la gloria.

“Por lo cual, la piedad ha de sostener varonilmente en este siglo la confrontación, y habrá de padecer con ánimo sereno cualquier persecución. ¿Cómo no va a tolerarlo todo la piedad, ella que es útil para todo, y que tiene en su haber la promesa de la vida presente y de la futura? Resista esforzadamente al impugnador, pues el propugnador asistirá incansable al que resiste, ni faltará al que triunfa el liberalísimo remunerador. Su verdad te rodeará como un escudo.

“Glorificad, pues, amadísimos, y llevad entretanto a Cristo en vuestro cuerpo, carga deleitable, peso suave, equipaje saludable, aun cuando a veces pueda antojársenos pesado, aun cuando en ocasiones golpee el costado y flagele al que se muestra recalcitrante, aun cuando alguna vez dome su brío con freno y brida y lo frene para colmo de felicidad. Escuchad, y escuchad en la alegría de vuestro corazón, lo que parece pertenecer a la promesa de la vida futura y es objeto de vuestra esperanza. Donde está vuestro tesoro, allí esté vuestro corazón” (sermón 7 sobre el salmo 90).

Y luego de meditar en estas palabras del santo doctor melifluo, concluyo con san Pablo: “Que el Dios de la esperanza os colme de alegría y de paz viviendo vuestra fe, para que desbordéis de esperanza por la fuerza del Espíritu Santo” (Rom 15, 13).

En Jesús y María,

 El Director

Paseo en burro por la playa El patrimonio más valioso es la herencia espiritual
El patrimonio más valioso es la herencia espiritual
Paseo en burro por la playa



Tesoros de la Fe N°253 enero 2023


El galeón sumergido Símbolo de la esperanza
Enero de 2023 – Año XXII El patrimonio más valioso es la herencia espiritual Un protagonista de la vida de la Iglesia El matrimonio después de Cristo El galeón sumergido:símbolo de la esperanza La Santísima Virgen glorificada en Shimabara San Pedro Tomás Bienes del alma en la vida popular Paseo en burro por la playa



 Artículos relacionados
Amor o instinto maternal La más importante de las cualidades que hemos de suscitar en el niño es la confianza...

Leer artículo

La Purísima de Macas En medio de la selva amazónica, en el oriente ecuatoriano, a poco menos de 30 km del imponente y aún activo volcán Sangay, se encuentra la ciudad de Macas...

Leer artículo

El amor materno, sublimidad del género humano En el orden personal, la Providencia dispuso una afinidad y una amistad de convivencia que, salvo excepciones, es mayor que todas las demás: entre madre e hijo...

Leer artículo

Las Promesas del Sagrado Corazón de Jesús Una devoción fundamental para los católicos realmente deseosos de consagrarse al amor infinito de Dios y obtener gracias superabundantes. Máxime para los que se empeñan en propagar la devoción al Divino Corazón...

Leer artículo

¿Cómo operaba la gracia bajo la antigua ley mosaica, si la redención aún no se había producido? Muy buena pregunta, perfectamente pertinente, pues la gracia siempre ha sido necesaria para la salvación, antes y después de la Redención operada por Nuestro Señor Jesucristo por los méritos infinitos de su Pasión y Muerte...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino