Plinio Corrêa de Oliveira De autoría del renombrado artista italiano Giotto, esta pintura al fresco representa la visitación de María a su prima santa Isabel. La Virgen Santísima está llegando a su casa y siendo recibida por su pariente. La Madre de Dios aparece muy bondadosa y dulce. Santa Isabel asume una actitud de sumo respeto, haciendo una inclinación y contemplando a su excelsa prima con la mirada de deslumbramiento. La Virgen observa a santa Isabel muy complacida, pero no se inclina ante ella. Es natural, porque María es la Madre del Redentor de la humanidad y la otra, la madre de su precursor. Cada una lleva dentro de sí a un niño. Pero el que está en el claustro de santa Isabel, sería apenas el que prepararía los caminos de Nuestro Señor Jesucristo, que allí se encuentra encerrado en el seno purísimo de la Reina del Universo. Que san Juan Bautista haya recibido aquella sublime vocación, la de precursor, ¡es algo inmenso! Nuestro Señor lo comparó a Elías y a un ángel… Pero Jesucristo es el Hombre-Dios, no hay nada que lo trascienda y no puede ser comparado con ninguna otra criatura.
|
Las glorias de María Explicación de la Salve Regina |
|
¿Cómo probar la existencia del infierno? En primer lugar nos incumbe recordar que la razón y el sentido de justicia indican que el bien debe ser premiado, y el mal debe ser castigado. Inclusive muchos pueblos paganos creen en la existencia de un castigo eterno para los malos. Sin embargo, la prueba de la existencia del infierno no nos es dada por la razón, sino por la Revelación divina... |
|
Si el Estado se atribuye y apropia las iniciativas privadas, la familia está en peligro El Estado tiene esta noble misión: reconocer, regular y promover en la vida nacional las actividades y las iniciativas privadas de los individuos; dirigir convenientemente estas actividades al bien común, el cual no puede quedar determinado por el capricho de nadie ni por la exclusiva prosperidad temporal de la sociedad civil... |
|
Flevit super illam San Lucas nos lo relata. Rodeado por sus discípulos y las gentes que, aclamándole, se iban sumando en el camino... |
|
La resurrección de Lázaro Mientras predicaba, al otro lado del Jordán, fueron a anunciarle que Lázaro estaba gravemente enfermo. Jesús tardó algo, antes de ir a verle, y llegó a los cuatro días de haber sido sepultado... |
|
Vivo sin vivir en mí Vivo ya fuera de mí, después que muero de amor; porque vivo en el Señor, que me quiso para sí. Cuando el corazón le di puse en él nuestro letrero: que muero porque no muero... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino