Plinio Corrêa de Oliveira De autoría del renombrado artista italiano Giotto, esta pintura al fresco representa la visitación de María a su prima santa Isabel. La Virgen Santísima está llegando a su casa y siendo recibida por su pariente. La Madre de Dios aparece muy bondadosa y dulce. Santa Isabel asume una actitud de sumo respeto, haciendo una inclinación y contemplando a su excelsa prima con la mirada de deslumbramiento. La Virgen observa a santa Isabel muy complacida, pero no se inclina ante ella. Es natural, porque María es la Madre del Redentor de la humanidad y la otra, la madre de su precursor. Cada una lleva dentro de sí a un niño. Pero el que está en el claustro de santa Isabel, sería apenas el que prepararía los caminos de Nuestro Señor Jesucristo, que allí se encuentra encerrado en el seno purísimo de la Reina del Universo. Que san Juan Bautista haya recibido aquella sublime vocación, la de precursor, ¡es algo inmenso! Nuestro Señor lo comparó a Elías y a un ángel… Pero Jesucristo es el Hombre-Dios, no hay nada que lo trascienda y no puede ser comparado con ninguna otra criatura.
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Las glorias de María Explicación de la Salve Regina |
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San Diego de Alcalá El sacerdote e historiador Pedro de Ribadeneyra SJ, al narrar la vida de fray Diego, llama la atención al hecho de que en las órdenes religiosas, “especialmente en la del seráfico padre san Francisco, ha habido tantos religiosos legos que han florecido con extremada santidad”... |
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¿Cómo pudo el Movimiento Litúrgico favorecer el menoscabo de la devoción al Sagrado Corazón? Fue muy oportuno que el lector haya suscitado el asunto, pues soy también un entusiasta de Dom Guéranger. Leo con frecuencia sus Instituciones litúrgicas y, más aún, El Año Litúrgico —con los comentarios a las fiestas de cada día—, que en ocasiones me sirven de inspiración para el sermón. El problema es que, bajo la misma denominación, se acostumbra designar indistintamente dos movimientos cuyas motivaciones y principios fueron muy diferentes y, en amplia medida, hasta opuestos... |
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La Madonna dei Fiori Para mayor tristeza de los que no creen y alegría de los que tienen fe, cada vez más aparecen fenómenos religiosos que la ciencia sólo puede definir como inexplicables... |
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Juicio y condenación de Jesucristo, una farsa sórdida y grotesca El recinto en que Jesús acababa de penetrar se llamaba Getsemaní, nombre que significa lagar del aceite, porque era el lugar en donde se aprensaban las aceitunas que se cosechaban con abundancia en aquel Monte de los Olivos... |
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La caridad sin fe es mera filantropía En principio, el mundo no pone objeciones a las obras concretas de benevolencia o de misericordia que suponen reparar una carencia en los hombres... |
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