Quizás decimos: “Dentro de tantos años, yo haré o terminaré tal cosa o tal otra”. Tú que hablas así, sin saber ni siquiera cómo pasarás el día de hoy, ¿te das cuenta que no escuchas la palabra: Insensato, esta misma noche vas a morir? ¿Y para quién será lo que has amontonado? (Lc 12, 20; cf. Hch 8, 20). Imitemos entonces la unión indisoluble de los apóstoles con el Maestro de todo y Dios nuestro. Por eso, como si estuvieran bajo los ojos del Señor, ¡apresúrense hacia su salvación! ¡Amemos sufrir algunas aflicciones para alegrarnos eternamente! Aunque sea penoso, ¡aceptemos el sueño efímero de la vida presente para gozar del día sin fin del reino de los Cielos! Dios los llama, les tiende su mano, el Santo Espíritu trabaja con ustedes, el Señor Jesucristo los sostiene con su mano derecha. ¡No tengamos miedo! El diablo fue vencido, hemos reportado la victoria sobre él. Cristo resucitó, la muerte no domina más (cf. Rom 6, 9), las fuerzas de Belial están rotas. Ustedes son hijos preciosos y delicados, más puros que el oro (cf. Lam 4, 2; Apoc 21, 18-21), toman su grandísimo precio de la suavidad de la virtud. ¡Brillan con más fulgor que los diamantes, semejantes a jóvenes esposas, deseadas de Dios, como hijos del Cielo, dignos de admiración! Su único bien, sola patria, sola vida conforme a su nacimiento, es Dios. Señor de todos, autor de la creación. Un tiempo más y habremos vencido, un poco más de tiempo y la muerte estará aquí. ¡Sean todos salvados, tengan ánimo en el Señor!
San Teodoro el Estudita, Catequesis 16 in Les Grandes Catéchèses, Spiritualité Orientale nº 79, Bellefontaine, 2002.
|
Santo Toribio de Mogrovejo Gloria de la Iglesia y del Perú |
|
La edad preescolar De ordinario entre los 3 y los 5 años de edad no se ha despertado aún, al menos de un modo completo, el sentido moral. A mitad del camino entre la inconsciencia de la más tierna edad y el contacto racional con la vida, la principal ocupación es el juego... |
|
La perfecta alegría Iban una vez San Francisco y el hermano León caminando en tiempo de invierno. ¿En qué está la perfecta alegría? preguntó el fraile, a lo que el santo vino a responder con un curioso pero ilustrativo ejemplo... |
|
Los gloriosos orígenes del celibato eclesiástico En épocas de crisis, siempre surgen pretendidos reformadores con soluciones “geniales”, que no consisten en otra cosa sino en demoler las más venerables tradiciones de la Iglesia. Uno de los blancos más constantes de estos pretendidos reformadores ha sido el celibato eclesiástico,... |
|
Horror demoníaco Estos tres monstruos hieren la sensibilidad natural del hombre. Están en flagrante contradicción con todos los principios de orden, bondad y belleza puestos por Dios en la creación... |
|
El sacrificio indispensable El sacrificio que se exige a la generación actual no es el de la sangre; la muerte no es el supremo peligro al que tiene que enfrentarse el joven de hoy, sino la vida misma... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino