“En ningún momento dejó, divinamente, de confesar la fe” Plinio Corrêa de Oliveira En esta pintura de Giotto,* Nuestro Señor Jesucristo, con las manos atadas, destaca en el recinto donde Caifás se presenta como autoridad. El Sumo Sacerdote (sentado a la izquierda) está sobre un estrado de dos escalones y, a su alrededor, hay un gran alboroto. Varios personajes hablan, se mueven y Caifás se manifiesta enojado y agitado. Se puede ver que todos están deseando encontrar una manera de arrancar del Sumo Sacerdote una palabra que justifique la condenación de Jesucristo. Pero tiene dificultades para conseguirlo. Nuestro Señor, por el contrario, aparece tranquilo, sereno, sin expresar odio. Pero sin abdicar en ningún momento de su dignidad divina; y confesando valientemente la fe. Debido a esa firme actitud —y Él sabía eso— sucedería que sus tormentos aumentarían notablemente hasta el suplicio final en lo alto del Calvario. Sin embargo en ningún momento dejó, divinamente, de confesar la fe.
* Fresco de la Cappella degli Scrovegni (capilla de los Scrovegni) en Padua; pintado entre 1304 y 1306 por el célebre artista italiano de la época medieval Giotto di Bondone (1267-1337).
|
La Guerra Invisible Todo lo que un católico necesita saber en nuestros días para defenderse de la acción diabólica |
|
Objeciones de una revista luterana contra la Iglesia Los protestantes (luteranos) afirman, en su revista, que en la época de Lutero la Iglesia vendía lugares en el cielo a los más ricos... |
|
Chambord, un castillo de ensueño Chambord es el más imponente castillo del Valle del río Loira. Su amplia silueta se refleja a la distancia en las aguas de un pequeño río canalizado que corre al norte y al este de sus jardines, separándolo del frondoso bosque que lo circunda... |
|
Continuación del Sermón de la Montaña Dirigiendo la palabra a sus discípulos, Jesús continuó así: —“Vosotros sois la sal de la tierra. Ahora bien; si la sal se vuelve insípida, ¿con qué se salará? De nada sirve, sino para ser arrojada al camino y pisoteada por la gente”... |
|
¿Cómo librarnos de los escrúpulos? Me encuentro sin luz y sin fuerzas. He sufrido por malos pensamientos o dudas contra la fe, pero me quedo siempre sin saber si consentí o no en ellos. Intento aclarar esto y comienzo a analizar mi propia conciencia, pero ahí las dudas contra la fe regresan... |
|
No tratemos a los lobos como si fueran ovejas perdidas* Una visión unilateral de la parábola del Buen Pastor lleva a algunos a abandonar a las ovejas fieles para ir en busca del lobo, ponerlo cariñosamente sobre los hombros, e introducirlo en el redil... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino