Estimados amigos: Noticias y más noticias nos invaden desde todos los ángulos a respecto de la pandemia del Covid-19 surgida en la China comunista, tanto así que con frecuencia se habla de una guerra. Sin embargo, nada se dice a respecto de la más terrible de las guerras, ¡que nos involucra a todos, directamente, en un combate invisible! Aquella que comenzó con el grito de rebelión —“Non serviam!” (¡No serviré!)— lanzado por Lucifer y por la legión de los ángeles caídos, la cual perdura hasta hoy. Una terrible disputa, que nos acompañará hasta nuestro último aliento. En vista de ello, le invitamos a conocer mejor los recursos que la Santa Iglesia ofrece a cada fiel para que pueda vencer esta encarnizada lucha, con la convicción de tener de su lado a la Reina de los Ángeles y a toda la corte celestial. La lectura del presente Tema del Mes le permitirá profundizar, por ejemplo, en los fenómenos de la posesión diabólica y del maleficio, frecuentemente denominados sortilegio y brujería. Además de saber que los maleficios, en algunos casos, están basados en asesinatos de niños, pecados contra natura y misas sacrílegas. El estudio que presentamos —ampliamente documentado— muestra que los fenómenos diabólicos no ocurren apenas con individuos. Pueden haber países o regiones enteras que se comportan, durante ciertos períodos de tiempo, como verdaderas colonias del imperio de Satanás. La revista que tiene en sus manos, pues, contiene una tal riqueza doctrinaria e informativa, que puede ser considerada como un auténtico manual de combate, para actuar con seguridad en todos los lances de esta pugna espiritual y derrotar al espíritu de las tinieblas, desbaratando sus múltiples embustes. Les deseo una lectura que fortalezca sus almas, en esta magna e invisible disputa. En Jesús y María, El Director
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La Guerra Invisible Todo lo que un católico necesita saber en nuestros días para defenderse de la acción diabólica |
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Santa Margarita María Alacoque En el siglo XVII, el jansenismo —una especie de protestantismo mitigado, infiltrado dentro de la Iglesia— ocasionaba grandes daños entre los fieles. Destruía en las almas la noción de la misericordia de Dios y de la confianza filial que debemos tener hacia nuestro Padre Celestial... |
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Multiplicación de los panes y curaciones Cierto día, entrando Jesús en la ciudad de Naím, encontró una gran multitud que acompañaba a la sepultura a un difunto. Era este un joven, hijo único de madre viuda, la cual seguía al féretro llorando sin consuelo, y le acompañaban otras personas. Jesús se compadeció de ella y le dijo: —“No llores”. Y acercándose al ataúd, detuvo a los que lo llevaban, los cuales se pararon y lo pusieron en el suelo. Entonces el Salvador exclamó en voz alta: —“Te mando, joven, que te levantes”... |
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El triunfo de Nuestra Señora del Rosario de Lepanto Una multitud se apiña frente a la iglesia de Santo Domingo en la ciudad de Granada (España)... |
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En la playa El niño del polo rojo y pantalón a rayas está inquieto, mira hacia la orilla en donde ha visto sentados sobre la arena a otros niños y quiere jugar con ellos. Su madre, que le ha protegido del sol con un amplio sombrero de paja, le sujeta firme de la mano, sin prestarle mucha atención... |
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La cobardía de los buenos fomenta la audacia de los malos Es de advertir que en este orden de cosas que pertenecen a la fe cristiana hay deberes cuya exacta y fiel observancia, si siempre fue necesaria para la salvación, lo es incomparablemente más en estos tiempos... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino