Palabras del Director Junio de 2019 – Año XVIII

Estimados amigos:

El pasado lunes santo cerca de las 7 p.m. se desató un voraz incendio en la catedral de Notre Dame de París. La televisión transmitió en vivo al mundo entero, durante horas, cómo se propagaba el fuego y los esfuerzos por extinguirlo.

Particularmente conmovedor fue el momento en que “la flèche”, la aguja gótica que apuntaba al cielo, cayó dramáticamente. El P. Fournier, capellán de los bomberos de París, enfrentando las llamas logró rescatar la corona de espinas y el Santísimo Sacramento que se guardaba en su interior.

Qué simbólico todo esto: ver la casa de Dios en llamas. Y no se trata de cualquier catedral, Notre Dame es la reina de las catedrales, “iglesia de una belleza perfecta, alegría del mundo entero”. Es el monumento histórico más visitado de Europa.

Me atrevería a decir que, en cierto sentido, es más simbólica que la basílica de San Pedro en Roma. No solo por su antigüedad, sino porque está dedicada a la Santísima Virgen. Notre Dame significa Nuestra Señora. En su interior se venera una soberbia imagen de piedra del siglo XII de Nuestra Señora de París.

Además, que esto ocurra en plena Semana Santa. En un momento en que la crisis interna por la que atraviesa la iglesia, la crisis de fe a la que se refiere la Virgen en Fátima, ha alcanzado dimensiones inimaginables.

Notre Dame se ha salvado de su destrucción, pero existe una verdadera conspiración para desfigurarla. El fuego ha causado a la catedral menos daños de lo que pretenden algunos proyectos de restauración horribles, descabellados, que nada tienen de medieval. Debemos pues manifestarnos e impedir que esto suceda.

Los invito a que suscriban un pedido dirigido a las máximas autoridades francesas en ese sentido, ingresando a: www.fatima.pe/notredame.

Dios y la Virgen se lo recompensarán.

En Jesús y María,

El Director

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Tesoros de la Fe N°210 junio 2019


Notre Dame de París ¡Restauren la catedral tal como era!
Junio de 2019 – Año XVIII El demonio: el gran mentiroso FRANCIA: Hija primogénita de la Iglesia Notre Dame de París, la luz y las llamas “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia” – I La Santa Misa: ¿actualización de la Última Cena o renovación incruenta del Santo Sacrificio del Calvario? Europeización



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