Estimados amigos: El pasado lunes santo cerca de las 7 p.m. se desató un voraz incendio en la catedral de Notre Dame de París. La televisión transmitió en vivo al mundo entero, durante horas, cómo se propagaba el fuego y los esfuerzos por extinguirlo. Particularmente conmovedor fue el momento en que “la flèche”, la aguja gótica que apuntaba al cielo, cayó dramáticamente. El P. Fournier, capellán de los bomberos de París, enfrentando las llamas logró rescatar la corona de espinas y el Santísimo Sacramento que se guardaba en su interior. Qué simbólico todo esto: ver la casa de Dios en llamas. Y no se trata de cualquier catedral, Notre Dame es la reina de las catedrales, “iglesia de una belleza perfecta, alegría del mundo entero”. Es el monumento histórico más visitado de Europa. Me atrevería a decir que, en cierto sentido, es más simbólica que la basílica de San Pedro en Roma. No solo por su antigüedad, sino porque está dedicada a la Santísima Virgen. Notre Dame significa Nuestra Señora. En su interior se venera una soberbia imagen de piedra del siglo XII de Nuestra Señora de París. Además, que esto ocurra en plena Semana Santa. En un momento en que la crisis interna por la que atraviesa la iglesia, la crisis de fe a la que se refiere la Virgen en Fátima, ha alcanzado dimensiones inimaginables. Notre Dame se ha salvado de su destrucción, pero existe una verdadera conspiración para desfigurarla. El fuego ha causado a la catedral menos daños de lo que pretenden algunos proyectos de restauración horribles, descabellados, que nada tienen de medieval. Debemos pues manifestarnos e impedir que esto suceda. Los invito a que suscriban un pedido dirigido a las máximas autoridades francesas en ese sentido, ingresando a: www.fatima.pe/notredame. Dios y la Virgen se lo recompensarán. En Jesús y María, El Director
|
Notre Dame de París ¡Restauren la catedral tal como era! |
|
Al piano En la quietud de esta cálida y acogedora estancia, donde el tiempo parece haberse detenido, una niña de cabellos rojizos esboza unas notas al piano. Su cabeza está ligeramente inclinada hacia las teclas... |
|
El valor del sacrificio en la vida cotidiana No podemos, no debemos pertenecer a la casta de los poetas y románticos que cantan el amor divino, y lo cantan muy hermosamente, pero... ¡ay!, no lo viven. Amor sincero el nuestro, debe ser amor, no de lirismo, sino de obra. ¿En qué consiste?... |
|
¿Es lícito el matrimonio de un católico con alguien que no lo es? Para recibir la gracia sacramental del matrimonio no es necesario tener la intención expresa de recibir un sacramento; basta la intención de contraer un casamiento válido. Sin embargo, el matrimonio es un sacramento de los vivos, es decir, debe ser recibido en estado de gracia santificante, y quien se casa en estado de pecado mortal puede estar haciéndolo válidamente, aunque comete un sacrilegio... |
|
¿Ha cambiado la Iglesia Católica su enseñanza sobre la transexualidad? Los defensores del transgénero argumentan que la “identidad de género” de una persona como hombre o mujer no tiene por qué coincidir con su sexo biológico. Si alguien siente una “incongruencia” entre su autopercepción psicológica y su cuerpo —“disforia de género”—, debería poder armonizarse adecuando su cuerpo a la identidad deseada... |
|
Cristiandad Nos parece útil analizar algunos aspectos de una de las tesis fundamentales de la doctrina católica sobre el problema de las relaciones entre el orden espiritual y el temporal, que es la “ministerialidad” 1 de esta última con relación a aquella... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino