Estimados amigos: Seleccionamos para esta Semana Santa, con ligeras adaptaciones, trechos de la excelente obra «Jesucristo, su Vida, su Pasión, su Triunfo», del padre Agustín Berthe CSSR. En el libro séptimo —Pasión y Muerte de Jesús— el autor narra el divino ofrecimiento de Nuestro Señor en el Huerto de los Olivos, aceptando el sacrificio supremo de ser crucificado y muerto para redimir al género humano. Destaca luego la vil farsa montada en el proceso contra Jesús, resultado de una diabólica conspiración para condenar de antemano al Inocente por excelencia. El padre Berthe expone con gran elocuencia los conciliábulos hechos en el juicio del Sanedrín dirigido por Anás y Caifás. Estos viejos y astutos sumos sacerdotes de los judíos quisieron inicialmente dar cierta apariencia de legalidad al juicio, a fin de no levantar sospechas en el pueblo y no dar pretexto al gobernador romano para anular la sentencia condenatoria. Sin embargo, no consiguieron disimular sus iniquidades: practicaron gravísimas ilegalidades, violaron todas las leyes, ni siquiera respetaron las formalidades normales de un proceso legal. Como en aquella época el Sanedrín no tenía el poder de emitir sentencias capitales, Jesucristo fue por eso enviado luego al gobernador romano, que en nombre del Emperador ejercía el poder de condenar a muerte a los habitantes de Judea, finalizando el juicio en el palacio de Pilatos. El padre Berthe nació el 15 de agosto de 1830 en Merville, diócesis de Cambrai (Francia), y falleció el 22 de noviembre de 1907 en Roma. Ordenado sacerdote en 1854, se convirtió en un dedicado misionero y gran predicador. Fue profesor de retórica, rector de varias casas de su congregación en Francia y consultor general de los Padres Redentoristas en Roma. Escribió numerosos artículos y libros con grandes tirajes que han sido traducidos a muchos idiomas. En Jesús y María, El Director
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El Señor de la Justicia Condenado a muerte tras un proceso infame e ilegal |
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En las costumbres de la Iglesia, reflejos de su santidad En la Iglesia Católica —como era en los buenos tiempos anteriores al modernismo—, cuando un obispo entraba en agonía, inmediatamente la primera preocupación de la Iglesia era enviar a un sacerdote para que lo confesara y le perdonara sus pecados. Si fallecía, comenzaban las oraciones por su alma, para liberarlo del Purgatorio... |
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No todo lo que es técnicamente posible es éticamente realizable Con el pretexto de representar la realidad, se tiende de hecho a legitimar e imponer modelos distorsionados de vida personal, familiar o social. Además, para ampliar la audiencia, el llamado rating, a veces no se duda en recurrir a la trasgresión, a la vulgaridad y a la violencia... |
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Los dos lagos Si existe una materia que no debería faltar, tanto en el hogar como en la escuela, es la educación de la pureza... |
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El inmenso sufrimiento de la Santísima Virgen Entre el Hijo y la Madre tenía que haber comunidad perfecta de sufrimiento. Cuando ve una madre padecer a su hijo, ella padece con él y siente de reflejo todo lo que él padece; lo que Jesús padeció en su cuerpo, María lo padeció en su corazón, por los mismos fines y con la misma fe y el mismo amor... |
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