Palabras del Director Nº 168 - Diciembre 2015 - Año XIV

Estimados amigos:

Los recientes atentados terroristas islamitas en París y en otras ciudades han conmovido al mundo entero en una escalada de hechos que parece no tener fin. Al respecto, el Papa Francisco ha llegado a decir que “Dios llora por la guerra mundial que se vive hoy y que sólo deja muertos por todas partes” (La Nación, 20/11/15).

Cuando el Divino Infante vino al mundo, la gran mayoría de la humanidad estaba sumida en las tinieblas del paganismo. Varios siglos pasaron hasta que una auténtica civilización cristiana surgiera y se consolidase. Desde el día de la Natividad hasta la victoria del cristianismo, ¡cuántos padecimientos tuvieron que soportar los seguidores de Cristo! Desprecios, calumnias, crueldades y martirios.

Hoy, el neopaganismo se extiende por todos los continentes, no apenas en las naciones ex cristianas, sino aliado al antiguo paganismo de las actuales naciones no cristianas.

Pidamos a la Santísima Virgen y a su Divino Hijo que los crímenes y pecados de toda índole que nos rodean no menoscaben en nuestras almas las santas alegrías de la Navidad que se aproxima. Que hoy como en aquella noche bendita en la gruta de Belén, el bien, la verdad y la belleza triunfen resueltamente sobre el mal, la mentira y la fealdad.

A tono con las festividades navideñas, les ofrecemos en este número de Tesoros de la Fe dos artículos: un entretenido cuento de nuestro colaborador Valdis Grinsteins y una siempre actual reflexión de Plino Corrêa de Oliveira.

A todos nuestros lectores y a sus distinguidas familias les deseo las más dilectas gracias del Niño Jesús en esta Santa Navidad y Año Nuevo.

En Jesús, María y José,

El Director

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Tesoros de la Fe N°168 diciembre 2015


Parad y ved Una invitación a la Navidad perenne
Nº 168 - Diciembre 2015 - Año XIV Necesidad de resistir a las pequeñas tentaciones Diálogo entre la mula y el buey Parad y ved La Linda de la Catedral Jesús habla del Juicio Universal San Juan Damasceno ¿Somos idólatras?, ¿estamos cayendo en la idolatría? El carruaje



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