Pasé los últimos dos años por un período de amargo agnosticismo. Superada esa fase vuelvo cual hijo pródigo a la casa paterna. Aún no del todo, pues algunas dudas tenaces persisten. Pienso —con Santo Tomás de Aquino— que la fe no puede contrariar a la razón natural. Puede, evidentemente, trascenderla, pero nunca negarla. No obstante, todo el edificio intelectual de la Iglesia se sustenta primordialmente en la fe en la veracidad del testimonio de los Apóstoles. ¿Correcto? Hombres escogidos que atestiguaron que Jesús resucitó entre los muertos. Ésta es la base de toda la Cristiandad: la Resurrección. Pregunto: ¿cómo creer en el testimonio de esos hombres?
Las realidades naturales y las sobrenaturales son armónicas entre sí. De modo que lo normal de un alma recta es recibir con simplicidad y hasta con alegría las verdades de la fe, pues estas complementan y explican aquello que la mera razón no alcanza. Sin embargo, sea por una probación permitida por Dios para el fortalecimiento espiritual, sea por dificultades inherentes a defectos de formación o incluso a pecados, algunas almas necesitan ser especialmente amparadas para sustentarse en la fe. Y aquí se inserta —junto a la oración, que nunca debe faltar— una serie de hechos y raciocinios que la Iglesia bondadosamente pone a disposición de los fieles, para que encuentren un pasamanos en el cual ampararse en la escalada de la fe. Esta respuesta se complementa con la siguiente...
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La Virgen de la Nube |
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¿Debe modificarse la ley humana siempre que se encuentra algo mejor? Está establecido en las Decretales que “es un absurdo y una afrenta detestable permitirse quebrantar las tradiciones que de antiguo hemos recibido de nuestros antepasados”... |
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¿De dónde proviene que el Niño Jesús nació en una gruta? Si la primera cuna del Niño Dios fue un “pesebre” y éstos están normalmente ubicados en los establos. Como en las cercanías de Belén, para abrigo de sus rebaños, los pastores se valían de grutas como establos, se puede entonces razonablemente deducir que el Niño Jesús nació en una gruta. Se trata de un dato de la Revelación implícito... |
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La doctrina del Cuerpo Místico de Cristo según San Pablo Todos los que conformamos la Iglesia, tenemos una función específica según la gracia que nos es conferida. No debemos desear más de lo que Dios nos da y así como cada parte del cuerpo es diferente entre sí, cumplen su rol en el buen funcionamiento del cuerpo... |
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La gloriosa Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo a los cielos Jesús había terminado su misión en la tierra. Descendido del cielo para predicar el reino de Dios, rescatar a la humanidad caída y fundar la nueva sociedad de los hijos de Dios... |
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María Santísima puede y desea socorrernos Así como somos deudores a Cristo por habernos comunicado en cierto modo su propio derecho para llamar Padre a Dios y tenerle por tal, también le somos deudores de habernos comunicado benignamente el derecho de llamar madre a María Santísima y de tenerla por tal... |
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