FEB 4 | San José de Leonisa, Confesor |
Recibió en el bautismo el nombre de Eufrasio. Antes de los 17 años tomó el hábito de capuchino, cambiando su nombre por el de José. En 1687 fue nombrado, a su pedido, misionero en Constantinopla, a fin de conceder alivio e instrucción a los cristianos que se encontraban esclavizados por los mahometanos. Habiendo sido acusado de asesinato, fue torturado y milagrosamente salvado por un ángel, que le ordenó volver a Italia. | |
MAR 19 | San José Esposo de la Santísima Virgen, de la real estirpe de David, Patrono de la Iglesia Universal y de la Buena Muerte |
La Iglesia aconseja no comparar a los santos. Pero San José, por haber sido el padre legal de Nuestro Señor y el casto esposo de María Santísima, alcanzó un grado de santidad y de gloria sin par en toda la Iglesia. | |
MAR 5 | San Juan José de la Cruz |
Santo italiano, es el patrono de la isla de Ischia (Italia), el lugar donde nació. Nacido como Carlo Gaetano Calosirto, entró a la Orden Franciscana en Nápoles a la edad de 16 años. Tuvo una reputación de austeridad y del don de milagros. En 1674 fue enviado a fundar un monasterio en Afila, Piamonte, donde asistió en la construcción del mismo. Fue ordenado sacerdote, y como superior, realizó las tareas más modestas en la comunidad monástica. En 1702 fue designado Vicario Provincial de la Reforma Alcantarina en Italia. | |
MAY 1 | San José, Esposo de la Santísima Virgen, de estirpe real y obrero |
En el día del trabajo, nada mejor que recordar a San José, esposo de la Santísima Virgen, carpintero de Nazareth, modelo de padre y de trabajador. | |
JUN 23 | San José Cafasso, Confesor |
Contemporáneo, coterráneo y maestro de San Juan Bosco, formó al clero piamontés en los buenos principios de San Francisco de Sales y San Alfonso María de Ligorio. | |
SET 18 | San José de Cupertino, Confesor |
Este hijo de San Francisco compensaba abundantemente en inocencia y simplicidad lo que le faltaba de dones naturales. Poco dotado de talentos, se llamaba a sí mismo Fray Asno. Pero su amor a Dios era tan intenso, que entraba en éxtasis a la vista de la menor de las manifestaciones divinas en las criaturas. |
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