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Hace más de dos mil años, en las tinieblas de un mundo pagano, cuando menos se imaginaba y donde menos se esperaba, una luz muy pura se encendió en un pueblito de Judea llamado Belén. “En esta luz estaba el anuncio de la hora de la Encarnación, la promesa implícita de la Redención tan esperada, y de la nueva era que comenzó para el mundo con el incendio de Pentecostés”. Bajo el título Hodie in terra canunt angeli, lætantur archangeli; hodie exsultant justi (¡Hoy en la tierra los ángeles cantan, los arcángeles se alegran; hoy los justos exultan!), Plinio Corrêa de Oliveira escribió un emotivo artículo en el que trasluce su alma católica y que hoy ofrecemos como Tema del Mes. Colaboración que originalmente fue estampada en la revista “Catolicismo” en su edición alusiva a la Navidad de 1957. Transcurrido más de medio siglo, aunque el latín de su título esté lamentablemente muy olvidado, su contenido sigue siendo de la mayor actualidad. Con algunas pequeñas alteraciones, ¡casi se podría decir que fue redactada para la Navidad de este año! Ello se debe a que el nacimiento del Niño Dios es una celebración perenne. Será conmemorado hasta el fin de los tiempos, y por toda la eternidad en el Cielo junto al Divino Redentor, que —habiéndose encarnado en el seno purísimo de la Santísima Virgen— vino a la tierra para salvarnos en la sublime noche de la primera Navidad. Los trastornos que sacuden nuestra sociedad son muchos y graves. Compartiendo con nuestros lectores y sus apreciadas familias la certeza de que la fuerza para superarlos nos viene de la Luz que se encendió en Belén, les deseo a todos las más dilectas gracias del Divino Infante en esta Santa Navidad y en el Año Nuevo. En Jesús, María y José, El Director
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En las tinieblas del mundo pagano,cuando menos se pensaba y donde menos se esperaba, una luz muy pura se encendió |
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1. ¿Por qué a veces se habla de “entrega” y no de “consagración”? A lo largo de los siglos, la Iglesia no ha dudado en utilizar la palabra “consagración” para expresar el don y la ofrenda que una persona, un grupo humano o una región hacen de sí mismos a una criatura de Dios... |
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Rocamadour, símbolo de fe enclavado en la roca Poco más que una aldea, Rocamadour surge como un sueño entre las neblinas del valle... |
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¿La fecha de la muerte de una persona es la de su resurrección? Nuestro remitente tiene toda la razón al sorprenderse por el cartel que designa el día de la muerte de san Pedro Julián como el de su “resurrección”. Tradicionalmente, el término “Día de la Resurrección” en la teología católica se refiere específicamente al futuro acontecimiento de la resurrección general al fin de los tiempos, cuando todos los muertos resucitarán para el Juicio Final... |
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Vislumbrando en el Santo Sepulcro el arte gótico medieval Quien viera el Santo Sepulcro, excavado en la roca, sabiendo que Nuestro Señor Jesucristo estuvo allí sepultado, en su humanidad, tendría una cierta impresión... |
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De la sinceridad en las palabras La honestidad no puede consentir nunca que se diga algo falso; por el contrario, según el consejo de san Pablo, exige que al hablar al prójimo, todos digan la verdad. Siguiendo el parecer del Sabio, nos presenta la mentira como mancha vergonzosa en el hombre; y la vida de los mentirosos, como vida sin honor, a la que siempre acompaña la vergüenza... |
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