Palabras del Director Setiembre de 2019 – Año XVIII

Estimados amigos:

Las cruces forman hoy parte de nuestro paisaje. Las vemos erigirse en las cumbres de los cerros, en las encrucijadas de los caminos, sobre las cúpulas de nuestros templos, etc.

La cruz llegó por vez primera a nuestra América grabada en las velas de las carabelas. Acompañó a los misioneros en la ardua tarea de implantar la fe en el Nuevo Mundo. Pronto se enarboló como el símbolo más característico de la evangelización. Así, la devoción a la cruz, íntimamente ligada al Crucificado, penetró profundamente en el alma de nuestro pueblo.

“¡Oh Cruz fiel, el más noble entre todos los árboles! Ningún bosque produjo otro igual: Ni en hoja, ni en flor, ni en fruto.

“Oh dulce leño, dulces clavos que sostuvieron tan dulce peso.

“Canta, la victoria que se ha dado en el combate más glorioso, y celebra el noble triunfo de la cruz, y cómo el Redentor del mundo venció, inmolado en ella” (de la letra del himno “Crux fidelis”).

A lo largo de los siglos se constituyeron cofradías y hermandades para honrarla, tanto en Semana Santa, como en las fiestas de la Invención (3 de mayo) y de la Exaltación de la Santa Cruz (14 de setiembre). La primera festividad conmemora el descubrimiento de la Cruz el año 335 por santa Elena, madre del emperador Constantino, y la segunda, la dedicación de dos basílicas construidas por él sobre el monte Calvario y el Santo Sepulcro.

A propósito de esta última, ofrecemos a continuación una meditación sobre la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo, basada en las previsiones de los profetas del Antiguo Testamento.

“El que quiera venir en pos de mí que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga” (Mt 16, 24), dice el Señor.

En Jesús y María,

El Director

‹ Hijos que mandan ¡Ay de quien se olvida y se aleja de Dios! ›
¡Ay de quien se olvida y se aleja de Dios! ›
‹ Hijos que mandan



Tesoros de la Fe N°213 setiembre 2019


Exaltación de la Santa Cruz ¡Con este signo vencerás!
Hijos que mandan Setiembre de 2019 – Año XVIII ¡Ay de quien se olvida y se aleja de Dios! Crueles tormentos que infligieron al insigne Siervo de Dios fray Diego Ortiz El don de la filiación divina El Santo Leño de la Cruz Galería del Palacio de Schönbrunn



 Artículos relacionados
El final de un mundo “El final de un mundo milenario desgraciadamente llegó”, escribió el pasado 8 de agosto en el “Corriere della Sera”, el conocido historiador Andrea Riccardi, refiriéndose a la inmensa tragedia de los cristianos iraquíes y lamentando porque “faltó de parte de todos una idea de lo que estaba por suceder”...

Leer artículo

Bienes del alma en la vida popular Si bien la intención del escultor haya sido la de representar a gente del campo de Judea, en la época del nacimiento de Nuestro Señor, andrajosa, como muchas veces lo eran los pastores en Oriente, no obstante, los tipos humanos, las fisonomías, los gestos y los modos de ser que plasmó en su obra corresponden a personas del ambiente que rodeaba al artista...

Leer artículo

Nuestra Señora de la Cabeza Inclinada “Unsere Liebe Frau mit dem Geneigten Haupt!” (Nuestra Señora de la Cabeza Inclinada). Así es conocida en toda Austria la milagrosa imagen encontrada en Roma (1610)...

Leer artículo

La completa infamia en contraste con la suma perfección En este famoso cuadro, Giotto pintó a Judas en el acto de besar a Nuestro Señor Jesucristo. Era el beso de la traición, en el momento en que Nuestro Señor, poco antes de ser arrestado y conducido para ser juzgado y crucificado, acababa de pronunciar aquellas tremendas palabras: “Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del hombre?” (Lc 22, 48)...

Leer artículo

San Martín de Porres Al más ilustre de los peruanos. El próximo 6 de mayo se conmemora el cincuentenario de la canonización de este santo peruano del siglo XVII, conocido en el mundo entero por su caridad eximia y sus extraordinarios milagros, que rayan en lo mítico. Hace exactamente 50 años,...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino