Estimados amigos: Guiados por la estrella de Belén, los tres Reyes Magos marcharon desde sus lejanos países hasta la humilde gruta donde nació el Niño Jesús. Lo encontraron iluminado por la estrella, amparado maternalmente en los brazos de la Santísima Virgen y protegido por san José. Ante tan magnífica escena, los Reyes Magos —los venerables sabios Melchor, Gaspar y Baltazar— se prosternaron y adoraron al Divino Infante, enviado para redimir al género humano. En aquel conmovedor acto, ellos representaron a todas las razas y pueblos de la tierra, llamados a conocer, amar y servir a Dios. El Papa san León Magno afirmó: “reconozcamos en los Magos, que adoraron a Cristo, las primicias de nuestra vocación y de nuestra fe”. ¿Cuál fue el papel de los pastores que atendieron el anuncio del ángel? ¿Cuántos eran? ¿Cómo se llamaban? ¿Qué más se sabe de ellos? Lo mismo se puede preguntar a respecto de los Reyes Magos. ¿Cuál es el simbolismo de aquella luminosa estrella que los guió a Belén, más brillante y más hermosa que todas las demás? ¿Fue acaso un astro nuevo venido del Oriente? ¿O se trató de un ángel de Dios? Que la lectura del conjunto de artículos que hemos seleccionado para el presente número de la revista Tesoros de la Fe, nos ilustre en el conocimiento de la Historia Sagrada y nos prepare para celebrar con dignidad las festividades de fin de año que se aproximan. Arrodillados frente al nacimiento, al desearles a nuestros amables lectores una santa y feliz Navidad, suplicamos a la Sagrada Familia que les dispense las más preciosas gracias y bendiciones, extensivas a cada una de sus familias. Que Jesús, María y José, a la manera de la estrella de Belén, los orienten en cada decisión e iluminen sus caminos a lo largo del nuevo año que se aproxima. Cordialmente, El director
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La estrella de Belén conduce a todos a los pies del niño Jesús |
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La “yihad” islámica en una escuelita italiana El 14 de mayo pasado, en la ciudad de Terni, 100 km al norte de Roma, un niño musulmán de doce años de edad golpeó una y otra vez a una compañera de clase en el pecho, por llevar un crucifijo al cuello... |
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El Santísimo Nombre de Jesús El nombre de Jesús, es decir, del Salvador, es nombre que de suyo expresa amor, porque nos recuerda, como se expresa san Bernardino de Siena, cuánto el Hijo de Dios hizo y sufrió para salvarnos; por lo que con ternura le decía cierto devoto autor: ¡Oh Jesús, cuánto os costó ser Jesús, es decir, Salvador mío!... |
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Jesús reprende a los Fariseos Los profetas anunciaron que el Mesías sería contradicho por su pueblo y especialmente por los que más obligados estaban a creer en él, los escribas y los fariseos*, enemigos jurados del Salvador... |
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Jesús entra triunfante en Jerusalén Esta entrada de Jesús en Jerusalén fue acompañada de circunstancias, anunciadas por los profetas, que redundan en su gloria... |
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El Santo Leño de la Cruz La fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, que se conmemora el día 14 de setiembre, fue instituida originalmente para recordar el descubrimiento del Sagrado Leño por santa Elena... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino